Durante 102 años, el viejo cementerio de San Fernando fue el recinto elegido para el
descanso de los muertos en Guaymas, hoy
es una reliquia histórica indefensa ante
el pillaje que paulatinamente ha
terminado con muchas bellas estructuras que en otros tiempos llenaron de
esplendor las tumbas y mausoleos.
Según el historiador
Mauro Barrón Robles, este se
construyó alrededor de 1883
cuando el cementerio de Las
Golondrinas ubicado en la calle 31 quedó obsoleto y estropeado por el paso del tiempo.
“Tan grave era
su deterioro que
muchas osamentas salían de sus
tumbas, y de acuerdo con datos
de Don Alfonso Iberri, los
niños más osados sacaban los huesos para esgrimirlos como espadas
y jugar a la guerra dentro
del panteón” comenta el historiador.
Cuando el municipio lo declara en calidad de obsoleto, una comisión sanitaria impulsa la
construcción de San Fernando sobre la
calle 10 y comienzan a hacerse algunos
traslados de restos humanos desde Las Golondrinas hacia el área contigua a la placita Kennedy.
Entre las sepulturas más célebres están la tumba de Don
Carlos Randall, quien fuera
gobernador y tesorero del estado, la
familia del Presidente Adolfo de la Huerta, Refugio Atayde, un niño
trapecista que falleció en 1888 en plena
función al romperse la estructura del trapecio y en 1909 moriría otro
miembro de la familia Atayde para ser
depositado en el mismo lugar.
Después de un siglo de actividad y concurrencias
dominicales, en 1985 el terreno resultó insuficiente para albergar nuevas
tumbas y con ello el cementerio cumplió su ciclo.
Con el mismo destino
que padeciera Las Golondrinas 102 años atrás,
fue creado el “Panteón Héroes
Civiles” en honor a los combatientes del
13 de Julio, y algunos de ellos fueron
trasladados para ser los inquilinos de
honor en el nuevo camposanto.
Barrón Robles, comenta
que “ Ya son pocos los vestigios
de las antiguas esculturas y herrerías
a causa del vandalismo, pero aún persisten algunos mármoles y trabajos llenos de majestuosidad,
como el
sepulcro de la familia Cosca que
fue diseñado por el arquitecto Augusto Bressani, quien construyera también el
Banco de Sonora”.
Éxodo al Heroes civiles
San Fernando se va quedando solo poco a poco, y únicamente
se realizan entierros cuando el difunto es depositado en una tumba familiar.
La Unidad Estatal de
Control Sanitario reporta que en los últimos cinco años se ha registrado un
alto número de exhumaciones por parte de familiares que deciden llevar
a sus muertos al panteón Héroes Civiles.
“Tenemos entre 15 y
20 exhumaciones por mes, y en Diciembre la actividad aumenta hasta alcanzar los
60 traslados “ reveló Luis Gastélum Pardo, titular de la dependencia estatal.
San Fernando, “El Panteón de la calle 10” es
todavía un sitio que vale la pena conocer, caminar entre sus tumbas,
admirar sus lápidas y poder indagar en
todas aquellas historias que la muerte nos regala para contar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario